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Audiometría: qué es, cómo se hace y qué significan sus resultados

Audiograma en la pantalla de un audiómetro durante una prueba de audición en Salamanca

La audiometría es una de las pruebas más utilizadas para conocer cómo funciona nuestra audición. Esta prueba audiométrica permite saber qué sonidos somos capaces de escuchar, a qué intensidad comenzamos a percibirlos y si existe alguna pérdida auditiva.

Sin embargo, después de realizarse la prueba, muchas personas reciben un gráfico lleno de líneas, círculos, cruces, números y frecuencias que resulta difícil de interpretar.

¿Qué significan los 250, 1.000 o 8.000 Hz? ¿Es mejor obtener 10 dB o 50 dB? ¿Por qué aparece una línea diferente para cada oído? ¿Qué significa tener una pérdida auditiva leve o moderada?

En esta guía de audiometría explicamos de forma sencilla qué es una audiometría, cómo se hace y cómo interpretar una audiometría paso a paso, incluyendo los principales datos de un audiograma.

¿Qué es una audiometría?

Una audiometría es una prueba que permite medir la capacidad auditiva de una persona.

Su objetivo principal es determinar el umbral auditivo, es decir, la intensidad mínima a la que una persona comienza a detectar un sonido en diferentes frecuencias.

Dicho de otra forma, permite responder a preguntas como:

  • ¿Cuál es el sonido más suave que puedes escuchar?
  • ¿Escuchas igual los sonidos graves y los agudos?
  • ¿Existe diferencia entre el oído derecho y el izquierdo?
  • ¿Hay alguna frecuencia en la que escuches peor?
  • ¿Existe una pérdida auditiva? ¿Qué grado y características presenta?

Los resultados se representan habitualmente en un gráfico denominado audiograma. La audiometría forma parte de una revisión auditiva más completa, en la que pueden realizarse otras exploraciones para valorar el estado general de la audición.

¿Qué es un audiograma?

El audiograma es la gráfica donde se representan los resultados obtenidos durante una audiometría.

A primera vista puede parecer complicado, pero entenderlo resulta bastante sencillo cuando conocemos sus dos ejes principales:

  • En el eje horizontal aparecen las frecuencias, medidas en hercios (Hz).
  • En el eje vertical aparece la intensidad necesaria para escuchar, expresada en decibelios de nivel auditivo (dB HL).

Cada punto del gráfico representa, por tanto, la intensidad mínima a la que una persona ha conseguido escuchar una determinada frecuencia. Uniendo esos puntos se obtiene una representación visual de la audición de cada oído.

¿Qué significan las frecuencias de una audiometría?

Las frecuencias indican si un sonido es más grave o más agudo. Se expresan en hercios (Hz).

En una audiometría tonal suelen estudiarse diferentes frecuencias dentro del rango especialmente relevante para la audición y la comprensión del habla. Por ejemplo:

  • 250 Hz: sonido grave.
  • 500 Hz: frecuencia relativamente grave.
  • 1.000 Hz: frecuencia media.
  • 2.000 Hz: frecuencia media-alta.
  • 4.000 Hz: frecuencia aguda.
  • 8.000 Hz: frecuencia muy aguda dentro de la audiometría convencional.

En el audiograma las frecuencias graves aparecen normalmente a la izquierda y las agudas a la derecha.

¿Por qué es importante medir varias frecuencias?

Porque una persona no tiene necesariamente la misma capacidad auditiva en todas ellas. Puede escuchar correctamente los sonidos graves y presentar una pérdida auditiva en los agudos.

De hecho, determinadas pérdidas auditivas comienzan afectando especialmente a las frecuencias más altas. Esto ayuda a explicar una situación bastante frecuente: la persona escucha que alguien está hablando, pero no entiende claramente determinadas palabras.

La voz sigue siendo audible, pero parte de la información necesaria para diferenciar correctamente algunos sonidos del habla puede haberse deteriorado. Lo explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre oír pero no entender las conversaciones.

¿Qué significan los decibelios en una audiometría?

El otro dato fundamental del audiograma son los decibelios de nivel auditivo (dB HL). Indican la intensidad que ha sido necesaria para que la persona detecte cada tono durante la prueba.

Hay algo que suele generar confusión: en un audiograma, cuanto más arriba se encuentra el resultado, mejor es generalmente el umbral auditivo.

Por ejemplo, si una persona detecta un sonido a 10 dB HL significa que necesita muy poca intensidad para escucharlo. Si otra persona necesita que ese mismo tono llegue a 60 dB HL para detectarlo, su umbral auditivo es peor en esa frecuencia.

Por eso el audiograma suele representarse aproximadamente así:

  • Parte superior → sonidos más suaves.
  • Parte inferior → se necesita mayor intensidad para escucharlos.

¿Cómo se hace una audiometría?

La audiometría es una prueba sencilla, no invasiva y generalmente indolora. Para obtener resultados fiables debe realizarse en condiciones acústicas controladas y utilizando equipos calibrados.

El procedimiento puede variar dependiendo del tipo de estudio, pero una audiometría tonal suele seguir los siguientes pasos.

1. Exploración previa del oído

Antes de realizar la audiometría es habitual examinar el conducto auditivo y el tímpano mediante una otoscopia. Esto permite comprobar si existe alguna situación que pueda afectar a la prueba, como una acumulación importante de cerumen (tapón de cera) u otras alteraciones visibles.

2. Colocación de auriculares

La persona se coloca unos auriculares o transductores específicos para audiometría. Cada oído se estudia de manera individual.

3. Presentación de diferentes tonos

El profesional presenta sonidos de distintas frecuencias e intensidades. El paciente debe indicar cuándo escucha cada sonido, normalmente pulsando un botón, levantando la mano o realizando alguna señal acordada previamente.

Los tonos comienzan a variar de intensidad hasta determinar cuál es aproximadamente el sonido más débil que la persona puede detectar en cada frecuencia. Ese valor constituye el umbral auditivo o umbral tonal por frecuencia.

4. Registro de los resultados

Los umbrales obtenidos se representan en el audiograma. De esta forma puede observarse fácilmente cómo escucha cada oído en las distintas frecuencias.

¿Tengo que decir algo durante la prueba?

No necesitas identificar los sonidos ni decir qué frecuencia estás escuchando. Simplemente debes indicar cada vez que percibas el tono, aunque sea extremadamente suave.

Un error frecuente consiste en esperar a estar completamente seguro de haber oído el sonido. Sin embargo, el objetivo de la prueba es precisamente encontrar el nivel mínimo que eres capaz de detectar. Por eso, cuando creas escuchar el tono, debes responder aunque sea muy débil.

¿Cuánto dura una audiometría?

Una audiometría tonal puede realizarse en relativamente poco tiempo, aunque la duración depende de cada persona y de las pruebas necesarias.

Una revisión auditiva completa puede incluir además otoscopia, audiometría tonal, audiometría verbal y la explicación de los resultados. En nuestro centro auditivo de Salamanca, la revisión completa suele durar aproximadamente entre 30 y 45 minutos.

¿Qué significan los círculos y las cruces del audiograma?

Existen símbolos estandarizados para diferenciar los resultados de cada oído. En una audiometría convencional es frecuente encontrar:

  • O: oído derecho por vía aérea.
  • X: oído izquierdo por vía aérea.

También pueden utilizarse otros símbolos cuando se estudia la audición mediante vía ósea o cuando es necesario emplear técnicas de enmascaramiento. Además, tradicionalmente suele representarse el oído derecho en rojo y el oído izquierdo en azul.

No obstante, lo importante no es memorizar todos los símbolos, sino comprender qué representa cada línea y qué patrón aparece en el audiograma. El profesional que realiza la prueba debe interpretar los resultados en conjunto.

Vía aérea y vía ósea: conducción aérea y ósea

¿Qué es la audiometría por vía aérea?

La audiometría de conducción aérea estudia todo el sistema auditivo implicado en la llegada del sonido. El tono presentado a través de los auriculares viaja por el oído externo, el oído medio, el oído interno y las vías auditivas.

Los resultados permiten conocer el umbral auditivo global de cada oído para las frecuencias estudiadas.

¿Qué es la audiometría por vía ósea?

En determinadas evaluaciones también puede estudiarse la vía ósea. Para ello se utiliza un pequeño vibrador que transmite el sonido a través del hueso del cráneo hasta el oído interno, evitando en gran medida el paso habitual del sonido por el oído externo y el oído medio.

Comparar los resultados obtenidos por conducción ósea y aérea aporta información importante para determinar dónde podría encontrarse la alteración auditiva.

Diferencias entre pérdida conductiva, neurosensorial y mixta

Al interpretar conjuntamente la vía aérea y la vía ósea pueden observarse distintos patrones audiométricos.

Pérdida auditiva conductiva (hipoacusia de transmisión)

Se produce cuando existe una dificultad en la transmisión del sonido a través del oído externo o del oído medio. En el audiograma puede aparecer una diferencia entre los umbrales obtenidos por vía aérea y los obtenidos por vía ósea. Esta diferencia se conoce como gap aéreo-óseo.

Pérdida auditiva neurosensorial (hipoacusia neurosensorial)

Afecta principalmente al oído interno o a estructuras relacionadas con la vía auditiva. En este caso, los umbrales por vía aérea y vía ósea suelen estar alterados de forma similar, sin una diferencia significativa entre ambas vías.

Es uno de los tipos de pérdida auditiva más habituales y puede aparecer, entre otros factores, asociada al envejecimiento o a determinadas exposiciones al ruido.

Pérdida auditiva mixta

Combina componentes conductivos y neurosensoriales. Existe una alteración tanto de la vía ósea como de la vía aérea, pero además aparece una diferencia entre ambas.

Determinar correctamente el tipo de pérdida auditiva es importante porque las posibles causas y el manejo pueden ser diferentes.

¿Qué resultados se consideran normales en una audiometría?

Los umbrales próximos a la parte superior del audiograma corresponden generalmente a una mayor sensibilidad auditiva, es decir, a una buena audición.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza actualmente una clasificación para adultos basada en el promedio de determinadas frecuencias del oído con mejor audición. De forma orientativa, estos son los valores normales de audiometría y los grados de hipoacusia:

Umbral auditivoClasificación
Menos de 20 dB HLAudición dentro de rango normal
20 a menos de 35 dB HLPérdida auditiva leve
35 a menos de 50 dB HLPérdida auditiva moderada
50 a menos de 65 dB HLPérdida auditiva moderadamente grave
65 a menos de 80 dB HLPérdida auditiva grave
80 a menos de 95 dB HLPérdida auditiva profunda
95 dB HL o másPérdida auditiva completa o total

Fuente: clasificación de grados de pérdida auditiva de la Organización Mundial de la Salud (World Report on Hearing, OMS 2021).

Estos valores sirven como referencia, pero un audiograma no debería interpretarse únicamente observando una cifra media. También importa qué frecuencias están afectadas, si existe diferencia entre ambos oídos, la forma de la curva, cómo comprende la persona el habla, las dificultades que presenta en su vida cotidiana y el tipo de pérdida auditiva.

Dos personas con un promedio similar pueden tener experiencias auditivas muy diferentes.

¿Qué significa tener una pérdida auditiva leve?

Una pérdida leve puede pasar fácilmente desapercibida. La persona puede mantener conversaciones correctamente en ambientes tranquilos pero comenzar a tener dificultades cuando aparece ruido de fondo o cuando alguien habla en voz baja.

También puede empezar a perder determinadas consonantes o necesitar mayor concentración para seguir una conversación. Por eso algunas personas con una pérdida relativamente pequeña todavía consideran que “oyen bien”.

¿Qué significa una pérdida auditiva moderada?

Cuando la pérdida aumenta, seguir conversaciones a volumen habitual puede resultar más complicado. Pueden aparecer situaciones como pedir repeticiones frecuentemente, aumentar el volumen del televisor, no entender conversaciones a distancia, perder información cuando hablan varias personas o tener grandes dificultades en ambientes ruidosos.

El impacto real dependerá también de las frecuencias afectadas y de la capacidad de comprensión del habla.

¿Por qué puede estar peor una frecuencia que otra?

El audiograma no siempre forma una línea horizontal. Existen diferentes configuraciones audiométricas.

Audiograma descendente: los umbrales son mejores en frecuencias graves y empeoran progresivamente hacia las frecuencias agudas. Es un patrón que puede aparecer, por ejemplo, en determinadas pérdidas relacionadas con la edad.

Audiograma ascendente: existe mayor pérdida en las frecuencias graves que en las agudas. Es menos habitual y puede aparecer asociado a determinadas alteraciones auditivas.

Audiograma plano: los umbrales son relativamente similares en gran parte de las frecuencias estudiadas.

Pérdidas localizadas en determinadas frecuencias: algunas personas presentan descensos específicos en determinadas zonas del audiograma.

El patrón audiométrico puede aportar información útil, aunque la forma del audiograma por sí sola no permite diagnosticar la causa de una pérdida auditiva.

¿Qué frecuencias son importantes para entender conversaciones?

El habla humana utiliza un amplio rango de frecuencias. Las vocales suelen tener una gran cantidad de energía acústica y contribuyen mucho a la sensación de volumen de la voz.

Muchas consonantes, en cambio, contienen componentes de frecuencia más alta y aportan información fundamental para diferenciar unas palabras de otras.

Por eso una pérdida en frecuencias agudas puede producir una situación aparentemente contradictoria: la persona oye la voz con suficiente volumen, pero no entiende algunas palabras. No necesariamente necesita escuchar todo más fuerte; el problema puede encontrarse en que determinados componentes del habla llegan con menor claridad.

¿Una audiometría puede explicar por qué oigo pero no entiendo?

Puede aportar mucha información, pero no siempre basta con conocer los umbrales tonales. La audiometría tonal indica principalmente qué intensidad necesitas para detectar diferentes sonidos.

Comprender una conversación es una tarea más compleja. Por eso puede ser necesario complementar el estudio con una audiometría verbal.

¿Qué es la audiometría verbal?

La audiometría verbal, también conocida como logoaudiometría o audiometría vocal, estudia la capacidad de una persona para reconocer y comprender palabras.

Durante esta prueba se presentan palabras a determinadas intensidades y se valora cuántas consigue identificar correctamente el paciente. De aquí se obtienen parámetros como el índice de discriminación verbal y el umbral de recepción del habla.

Esto permite obtener información diferente a la proporcionada por los tonos puros. Una persona puede tener unos determinados umbrales audiométricos y, sin embargo, presentar mayores o menores dificultades para entender el habla.

Por esta razón, en nuestro centro auditivo en Salamanca combinamos la audiometría tonal con otras pruebas cuando necesitamos conocer de forma más completa cómo está funcionando la audición.

¿Puede salir diferente la audiometría de cada oído?

Sí. Es perfectamente posible que un oído tenga mejores umbrales que el otro. Lo importante es determinar cuánto difieren, en qué frecuencias, desde cuándo existe esa diferencia, si ha aparecido progresivamente o de forma repentina, y si existen otros síntomas asociados.

Una diferencia importante entre ambos oídos debe valorarse adecuadamente y puede requerir estudio adicional según el caso.

¿Qué pasa si la audiometría detecta pérdida auditiva?

Encontrar una pérdida auditiva en una audiometría no significa automáticamente que sea necesario utilizar audífonos. El siguiente paso depende de diversos factores: tipo de pérdida, grado, frecuencias afectadas, causa probable, evolución, capacidad para comprender el habla, edad, necesidades auditivas y dificultades reales en el día a día.

En determinados casos puede ser necesario realizar seguimiento o valoración médica. En otros, cuando la pérdida auditiva afecta de forma significativa a la comunicación y existe indicación para ello, puede estudiarse una adaptación de audífonos.

La decisión no debería basarse únicamente en una cifra del audiograma.

¿Se puede hacer mal una audiometría?

Los resultados pueden verse condicionados por diferentes factores: ruido ambiental, mala colocación de los auriculares, falta de comprensión de las instrucciones, distracciones, fatiga, respuestas poco consistentes o equipos sin una calibración adecuada.

Por eso una audiometría profesional debe realizarse en condiciones acústicas apropiadas y los resultados deben analizarse comprobando su coherencia.

¿Puedo hacerme una audiometría por Internet?

Existen aplicaciones y pruebas online capaces de realizar una orientación inicial sobre la audición. Sin embargo, no sustituyen a una audiometría realizada con equipos calibrados en condiciones controladas.

Los resultados de una prueba doméstica pueden verse afectados por el modelo de auriculares, el volumen del dispositivo, el ruido de la habitación, la configuración del teléfono u ordenador y la ausencia de calibración.

Un test online puede servir como herramienta orientativa, pero si notas dificultades para escuchar o entender conversaciones es recomendable realizar una evaluación profesional.

¿Cuándo es recomendable hacerse una audiometría?

No es necesario esperar a tener una pérdida auditiva importante. Es recomendable valorar la audición cuando aparecen situaciones como:

  • dificultad para entender conversaciones;
  • problemas para escuchar cuando existe ruido de fondo;
  • necesidad frecuente de pedir que repitan;
  • aumento progresivo del volumen del televisor;
  • sensación de que un oído escucha peor;
  • exposición habitual a ruido intenso;
  • aparición de zumbidos o pitidos (acúfenos o tinnitus);
  • cambios en la audición;
  • antecedentes de problemas auditivos.

También puede ser útil realizar controles periódicos a partir de determinadas edades aunque todavía no se perciban grandes dificultades.

¿Qué ocurre si trabajo habitualmente con ruido?

Las personas expuestas de forma frecuente a niveles elevados de sonido deben prestar especial atención a la prevención y al control de su audición. Las revisiones periódicas permiten comparar audiometrías realizadas en diferentes momentos y detectar posibles cambios en los umbrales auditivos.

Además, cuando la actividad lo requiere, utilizar una protección auditiva adecuada puede reducir la exposición. Existen tapones a medida diseñados para diferentes necesidades y entornos.

¿Una audiometría duele?

No. La audiometría convencional es una prueba no invasiva. Durante la prueba únicamente escucharás diferentes sonidos y tendrás que indicar cuándo los percibes.

¿Es necesario prepararse antes de una audiometría?

Normalmente no es necesaria una preparación especial. Conviene, no obstante, informar al profesional si has notado un cambio reciente en tu audición, tienes dolor de oído, presentas zumbidos, has estado expuesto recientemente a un ruido muy intenso, utilizas audífonos, existe una diferencia conocida entre ambos oídos o has tenido enfermedades o intervenciones relacionadas con el oído.

Esta información ayuda a interpretar los resultados dentro del contexto adecuado.

El audiograma es mucho más que una línea

Una audiometría puede parecer simplemente un gráfico con números y símbolos, pero contiene información muy valiosa sobre cómo funciona la audición. Permite conocer el sonido mínimo que detecta cada oído, qué frecuencias están afectadas, el grado aproximado de pérdida, si existe diferencia entre ambos oídos, la forma de la pérdida auditiva y, cuando se complementa con otras pruebas, obtener una imagen mucho más completa de la capacidad auditiva.

Pero los resultados nunca deberían analizarse de forma aislada. Lo importante no es únicamente cuántos decibelios aparecen en el audiograma, sino cómo esa audición está afectando a la comunicación y a la vida cotidiana de la persona.

Si tienes dificultades para entender conversaciones, notas que necesitas subir cada vez más el volumen o simplemente quieres comprobar cómo está tu audición, puedes realizar una revisión auditiva en Salamanca.

En Opticalia Salamanca evaluamos tu audición y te explicamos los resultados para que puedas entender exactamente qué muestra tu audiograma. Puedes reservar tu prueba auditiva en Salamanca directamente desde nuestra web o escribirnos por WhatsApp.

Preguntas frecuentes sobre la audiometría

¿Qué es una audiometría?

Es una prueba utilizada para medir la capacidad auditiva. Permite determinar la intensidad mínima a la que una persona detecta diferentes frecuencias y representar los resultados en un audiograma.

¿Qué significa 20 dB en una audiometría?

Indica el nivel auditivo al que se ha detectado un determinado sonido. Los valores cercanos a la parte superior del audiograma representan una mayor sensibilidad auditiva. La interpretación debe realizarse teniendo en cuenta todas las frecuencias y el conjunto de la evaluación.

¿Qué significa Hz en una audiometría?

Hz significa hercios y representa la frecuencia del sonido. Las frecuencias bajas corresponden a sonidos más graves y las altas a sonidos más agudos.

¿Qué oído representa la X en una audiometría?

En la simbología audiométrica habitual, la X representa los umbrales por vía aérea del oído izquierdo, mientras que el círculo O representa los del oído derecho.

¿Qué significa que una audiometría sea descendente?

Significa que los umbrales empeoran a medida que aumentan las frecuencias. En otras palabras, la persona escucha mejor los sonidos graves que los agudos.

¿Qué diferencia hay entre audiometría tonal y audiometría verbal?

La audiometría tonal mide la capacidad para detectar tonos de diferentes frecuencias e intensidades. La audiometría verbal estudia la capacidad para reconocer y comprender palabras.

¿Cuánto dura una audiometría?

La duración depende del tipo de evaluación y de las pruebas necesarias. Una revisión auditiva completa puede durar aproximadamente entre 30 y 45 minutos.

¿Una audiometría detecta si necesito audífonos?

La audiometría aporta información fundamental, pero la necesidad de audífonos no se determina únicamente por el audiograma. También deben valorarse la comprensión del habla, las necesidades de la persona y el impacto de la pérdida auditiva en su vida diaria.

¿Una audiometría normal significa que mi audición es perfecta?

No necesariamente. Una audiometría tonal estudia principalmente la detección de tonos en condiciones controladas. Algunas dificultades auditivas, especialmente relacionadas con la comprensión del habla en situaciones complejas, pueden necesitar pruebas adicionales.

¿Dónde puedo hacerme una audiometría en Salamanca?

Puedes realizar una evaluación auditiva en nuestro centro Opticalia Salamanca, en Calle Prior, 5. La revisión incluye distintas pruebas para valorar tu audición y posteriormente explicamos contigo los resultados obtenidos.

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